Un 15 de diciembre de 1996, víctima de un cáncer de pulmón, fallece una de las personalidades más innovadoras de la industria del entretenimiento, Walt Disney. El parque temático más grande del mundo, la leyenda de un cuerpo congelado y el legado de uno de los más influyentes creadores de la imaginación infantil.
Su legado empieza a gestarse concretamente el 16 de octubre de 1923, día en que la Disney Brothers Studio firmó su primer contrato importante. En esta empresa fundada con su hermano Roy , Disney concibe a Mortimer, un ratoncito rebautizado luego con el nombre de Mickey por sugerencia de su esposa.
En octubre de 1928, luego de las dos películas con Mickey Mouse como protagonista, incorpora sonido a una tercera película de Mickey, Willie en el barco de vapor (1928). La película, estrenada el 18 de noviembre de 1928 en un teatro de Nueva York, obtuvo un rotundo éxito de público y crítica.
La creación del ratón Mickey Mouse lo llevó a ganarse su primer Oscar en 1932. Dos años más tarde, en 1934 nació el pato Donald, personaje ya clásico que vino a sumarse al clan de los perros Pluto y Goofy.
En 1937 produce el primer largometraje de dibujos animados de la historia del cine Blancanieves y los siete enanitos, demostrando no sólo que Disney y su equipo eran unos virtuosos de la animación, sino que los dibujos animados podían ser todo un género cinematográfico.
Disney es magia, es diversión
Los parques de diversiones de Disney también fueron una de las grandes ideas de Walt. El primero de ellos, Disneyland abrió sus puertas el 17 de julio de 1955 en Anaheim, California. Durante la supervisión del esbozo de Disney Word, parque temático más enfocado hacia los adultos, Walt fue diagnosticado con cáncer en su pulmón izquierdo.
Murió el 15 de diciembre de 1966 en Los Ángeles, California. El proyecto del parque quedó en manos de su hermano Roy y abrió sus puertas en 1971.
Muchos creyeron que Disney había sido congelado con modernas técnicas de hibernación. La triste realidad es que el cadáver Disney fue incinerado por deseo de sus familiares.
No es raro, sin embargo, pensar que toda esta historia fantástica mezclada con realidad se haya gestado al rededor de Walt, un personaje que marcó el rumbo de cine, de los dibujos animados y será siempre recordado como uno de los mayores cultivadores de la imaginación infantil.
Su nombre ha perdurado en el tiempo. Al día de hoy, 55 años después de su muerte, las películas de Disney siguen calando hondo en las historias de los niños, amoldándose a las coyunturas actuales, incorporando tecnología y creando mundos de magia para grandes y niños.

