Se podìa faltar por embriaguez y otros motivos muy curiosos
El motivo de ausentismo laboral más frecuente son las bajas por enfermedad y, en algunos casos, ni siquiera se trata de dolencias reales sino que la gente acude al fraude para huir de las obligaciones laborales. Todo esto no es nada nuevo ya que en el Antiguo Egipto, los trabajadores de las pirámides, también tenían que justificar sus ausencias al trabajo.
Aquellos que construyeron esas majestuosas pirámides que despiertan la admiración de los amantes de la historia, no eran esclavos, sino que eran trabajadores con una serie de condiciones que garantizaban que llevasen una vida más o menos placentera. Estos empleados estaban correctamente alimentados, se organizaban entre ellos y eran totalmente libres.
Se formaban grupos de unos 40 o 60 hombres que podían ampliarse debido a las necesidades del servicio. Al frente de cada grupo había un capataz y, por encima de éste, un escriba. Tenía tareas administrativas del escriba, además de la supervisión de la de la obra de construcción, era el encargado de los papiros de la contabilidad en los que apuntaba cómo evolucionaban sus trabajos, el material que se iba a necesitar y el que ya se estaba empleando y, además, anotaba las ausencias de los trabajadores con sus correspondientes justificaciones. Algunas de las causas justificadas eran:
– Embalsamar a un ser querido
– Fabricar cerveza para una celebración
– Embriaguez
– Haber sufrido la picadura de un escorpión
– Haber recibido una paliza de su mujer tras una discusión conyugal.
Lo más sorprendente de las condiciones de trabajo de los egipcios es que tenían más días de vacaciones de los que disfrutamos en la actualidad. Eran días no laborables aquellos que coincidían con la coronación o el fallecimiento de un faraón, los cumpleaños de los soberanos, las celebraciones de tipo religioso, las crecidas del río Nilo, los epagómenos (cinco días añadidos al ciclo de 360 jornadas para completar el año solar de 365 días).
Para finalizar hay constancia de que, durante la época de Ramsés III, según reza un papiro que se conserva en el Museo Egipcio de Turín, tuvo lugar una huelga. La causa de esta huelga fue un retraso en las dietas que formaban parte del sueldo de los obreros.