En un espacio que históricamente negaba la posibilidad de realizar ceremonias entre personas LGBTQ+ es algo muy significativo para el colectivo.
Aunque la boda fue celebrada con todos los procedimientos católicos, oficialmente no está inscripta en documentos de la iglesia ya que todavía las normas del derecho canónico todavía lo impiden, y no es aceptada dentro de la comunidad católica.
«Hablamos con el padre Fabián, con la idea de hacer esta ceremonia, y él aceptó. Nos dijo que solo evalúa de las personas su capacidad de amar. «La Iglesia es de todos, y cuando digo todos, son todos». Por supuesto hizo consultas con el Obispado, que no se mostró conforme pero personalmente siempre se mostró predispuesto»
Luego de conocerse en Buenos Aires, la pareja se mudo a Tierra del Fuego donde se casó en el 2011 por civil y luego adoptaron a tres chicos que hoy son sus hijos. Victoria y Pablo son católicos practicantes, pero poco a poco fueron alejándose de la religión porque no les permitían comulgar o confesarse.
«Logramos una construcción familiar maravillosa, con todas las dificultades y cosas lindas de cualquier familia. Estamos en una época donde la realidad social pasa por encima de ciertos dogmas. No importa con quién uno duerme, sino su capacidad para amar al prójimo», reflexionó Victoria.
Victoria es la subsecretaria de Diversidad de la provincia, y Pablo es el secretario de Educación, por lo que a la celebración asistieron el gobernador provincial Gustavo Melella y la ex gobernadora Fabiana Rios.
La novia estaba vestida completamente de negro, y con un ramo de flores en las manos, rodeadas por un lazo con los colores del orgullo gay, explicó que el color de su vestido era un homenaje a «todas las compañeras que no pudieron cumplir con este sueño».