El miedo de todo aquel que usa aplicaciones de citas se materializó en un documental que arrasa Netflix. Simon Leviev es ahora reconocido mundialmente por ser El Estafador de Tinder.
El hombre de 30 años natural de Israelí, cuyo nombre real es Shimon Heyada Hayut, estafó a diferentes personas del mundo fingiendo múltiples personalidades: hijo de un multimillonario, agente encubierto, piloto de avión, entre otros.
La estrategia de Hayut consistía en demostrar durante un período corto de tiempo un estilo de vida realmente elevado,lo que le daba credibilidad a su supuesta fortuna y por lo que sus víctimas acceden a prestarle enormes cantidades de plata. La excusa reiterada de Hayut era una supuesta persecución de sus “enemigos”.
Si tuviste la oportunidad de ver el documental de Netflix, la historia es realmente angustiante. Un psicópata se encarga de ganarse la confianza de sus víctimas, gastando la plata prestada en viajes, autos, fiestas, hoteles costosos y otros lujos.
La desesperación en la mirada de una mujer que pidió nueve préstamos a nueve entidades bancarias diferentes, traspasa la pantalla. Se estima que además de Cecile, Ayleen y Pernilla, las tres protagonistas del documental, Simón estafó a otras personas por aproximadamente 10 millones de dólares.
Si bien gracias a las denunciantes, finalmente fue capturado en Grecia y extraditado a Israel, la sentencia fue por falsificación de documentos y no por las estafas piramidales.
El esquema Ponzi ideado por Leviev no fue castigado por la justicia a pesar de que el hombre tiene denuncias en su contra por estafa alrededor del mundo. Las mujeres damnificadas hoy en día siguen pagando las deudas por confiar en un manipulador.
Hoy Simón está en libertad y a pesar de que su cara da vueltas en la red con el rótulo de estafador, el hombre volvió al estilo de vida altísimo al que estaba acostumbrado mientras manipulaba a mujeres de todas partes del mundo y las estafaba.
¿Hasta qué punto podemos vivir una vida que no es nuestra? ¿Esto nos enseña a no confiar en nadie? Es destacable mencionar que a pesar del horror de historia que le tocó vivir, las protagonistas no dejaron de utilizar la aplicación de citas que, aseguran, nada tiene que ver con lo sucedido.
Hay que andar con pie de plomo dijo una vez Iván Noble. Y es necesario que nos movamos así. Este documental nos dejó la enseñanza de que es muy fácil montar una vida falsa en internet. En la era de las redes sociales y la búsqueda de información rápida, nadie está exento de ser engañado.