El rapero Pablo Hasél ha sido encarcelado tras ser condenado a nueve meses de prisión, seis años de inhabilitación y a casi 30.000 euros de multa por delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona a través de sus canciones y mensajes de Twitter.
El cantante fue declarado culpable de enaltecimiento del terrorismo en otro caso en 2014, pero su pena de prisión fue suspendida en 2019 con la condición de que no reincidiera en tres años.
El rapero Pablo Hasel es un cantante particularmente conocido por unos temas cuyas letras bordean los límites de la libertad de expresión, lo que le ha llevado, junto a sus mensajes en la redes sociales, a ser juzgado y condenado por delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona.
Unas condenas que le hicieron ser considerado entre muchos músicos, escritores, actores o políticos como un jefe del derecho a expresarse libremente y han abierto el debate sobre si los delitos relacionados con la opinión deben conllevar penas de cárcel, hasta el punto de que, coincidiendo con su caso, el Gobierno ha anunciado una reforma del Código Penal.
Más de 200 artistas, entre ellos el director de cine Pedro Almodóvar y la estrella de Hollywood Javier Bardem, habían firmado una petición contra su condena a prisión, que fue confirmada por un tribunal español el lunes, de acuerdo con la BBC. Amnistía Internacional tuiteó que la detención de Hasél era una terrible noticia para la libertad de expresión en España.
El gobierno español dijo la semana pasada que planeaba reducir la pena por “delitos de expresión”, como el enaltecimiento del terrorismo, la incitación al odio y los insultos a la corona y a la religión, en los casos en que se trate de actividades artísticas o culturales. Además de los ataques a la monarquía, los tuits y las letras de las canciones de Pablo Hasel acusaban a la policía de torturar y matar a manifestantes y migrantes.
La detención provocó la inmediata convocatoria de manifestaciones de protesta y una cadena de reacciones de solidaridad.