La fecha conmemora la fundación del Sindicato de Trabajadores Pasteleros, Confiteros, Heladeros, Pizzeros y Alfajoreros (STPCHyA), fundado en 1946, este sindicato, que nuclea a más de 40.000 trabajadores, rinde homenaje a todos aquellos trabajadores del sector.
La pizza llegó a la Argentina a finales del siglo XIX, gracias a los inmigrantes italianos. La comercialización de sus productos comenzó en La Boca, donde mucho de estos inmigrantes vivían. La pizza es una de las comidas predilectas en nuestro país y se estima que un 66% de la población come pizza al menos una vez por semana. Sólo en la Ciudad de Buenos Aires la producción anual de pizza supera los 14 millones de unidades. Los maestros pizzeros son los responsables de que cada año muchísimas personas a lo largo y a lo ancho del país elijan reunirse y compartir momentos inolvidables con una pizza de por medio.
La celebración del Día del Pizzero coincide con la Fundación del Sindicato de Argentina perteneciente a este gremio que tantas alegrías ha dado a los amantes de la pizza. La historia de este plato comenzó de la mano de los antiguos romanos, quienes cocinaban un pan circular que fue evolucionando hasta la clásica pizza de hoy. De acuerdo a la leyenda, en la época del rey Fernando I (siglo XVIII y XIX), la reina había prohibido la pizza en la Corte, pero el monarca era tan fanático que se disfrazaba de plebeyo para poder comerla en los barrios pobres de Nápoles. Cansado de tener que ocultarse, un día confesó que no podía vivir sin pizza y se convirtió en un éxito todo el territorio italiano.
Entre la pizza argentina y la italiana hay muchas diferencias pero como dice el dicho, en la variedad está el gusto. En cuanto al proceso de elaboración, en nuestro país se comienza mezclando la harina con la levadura y los italianos, en cambio, inician la preparación con la levadura dentro del agua y recién después agregan la harina.
Las cubiertas de las pizzas pueden ser de lo más variadas y es dónde se pone en juego la creatividad del pizzero.
El pastelero es la persona que se dedica a la elaboración de productos de repostería, bollería, panadería, la elaboración de pasteles y postres.
Los pasteleros no producen productos de panadería, ni lo hacen en gran tamaño ya que sus producciones son más pequeñas y generalmente en base a órdenes. Debido a esto, una de sus mayores cualidades es el manejo de grandes cantidades de diferentes tipos de postres, por lo cual el conocimiento para ello debe ser preciso.
Llegar a ser un excelente chef de pastelería requiere precisión, paciencia y creatividad.

