Un nuevo mapa interactivo permite identificar con precisión quiénes y dónde no pueden afrontar sus deudas en Argentina.
Se trata del Mapa de la Deuda, una herramienta desarrollada por el Centro de Estudios de la Ciudad (CEC), bajo la dirección de Mariano Almeyda, en conjunto con la Fundación Friedrich Ebert (FES) y la Fundación Ever. Este trabajo combina datos oficiales de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina con información geográfica y demográfica, y fue actualizado por última vez en junio de 2026.
El diagnóstico a nivel nacional es contundente: en Argentina, 19.661.610 personas registran deudas declaradas, de las cuales 4.907.603 están en mora —esto es, con atrasos superiores a los 90 días, según la definición del BCRA. La tasa general de mora se sitúa en el 17,4% del total adeudado, aunque este promedio oculta una notable heterogeneidad territorial y generacional. Entre julio de 2024 y junio de 2026, mientras la deuda real aumentó un 85,6%, la deuda en mora creció un 793,8%, haciendo que la tasa de mora pasara del 3,6% al 17,5% actual.
El Chaco, por encima del promedio nacional
Al observar la situación en la provincia, el Mapa de la Deuda muestra un cuadro preocupante, aunque no el peor del país. En Chaco, 470.988 personas físicas tienen deudas registradas y de ese total, 151.264 están en mora, lo que arroja una tasa de mora del 19,04%. Este valor supera en casi dos puntos el promedio nacional (17,4%) y posiciona a la provincia en un nivel intermedio-alto dentro del ranking provincial.
Para contextualizar, las provincias con mayores tasas de morosidad son La Rioja (23,9%), San Luis (22,2%), Santa Cruz (21,9%), Catamarca (21,5%) y San Juan (20,5%). En contraste, La Pampa (9%), Ciudad de Buenos Aires (11,7%), Entre Ríos (13,3%), Santa Fe (14,3%) y Córdoba (15%) presentan los niveles más bajos. Chaco, con su 19,04%, se ubica junto a provincias como Mendoza (18,55%) y Jujuy, que también superan la media nacional.

Una problemática juvenil
Lo que distingue a Chaco no es tanto su posición en la tasa general, sino el comportamiento de los jóvenes deudores. En esta franja etaria, la provincia no solo supera la media sino que encabeza el ranking nacional.
Según el mapa, el 48% de los jóvenes chaqueños con deudas se encuentran en mora, la tasa más alta del país, superando a San Juan (47%) y a La Rioja y Catamarca (casi 46%). Otras fuentes basadas en el mismo estudio confirman esta tendencia: entre los menores de 25 años, Chaco tiene una tasa de mora del 40,18%, superando el 40% junto con San Luis, Catamarca y Santa Cruz. A nivel nacional, la mora en este grupo es del 36,84%.
Este dato es significativo. Lisandro Mondino, economista e integrante del CEC, explicó que la problemática «se concentra en jóvenes que están fuera del sistema bancario formal principalmente». La tasa de mora es del 26% en el grupo de 25 a 35 años y del 36% en menores de 25, afectando especialmente a quienes recurren a aplicaciones o tarjetas no bancarias para llegar a fin de mes.
Departamentos con mayor incidencia
El Mapa de la Deuda permite analizar la situación a nivel departamental dentro de Chaco. Allí, la fotografía es aún más clara. Libertad (Tirol) es el departamento con la mayor tasa de mora provincial, con un 24,94%, 11.879 deudores y 4.254 en mora. Lo siguen General Donovan (Makallé) con 24,69% y 12 de Octubre (Pinedo-Gancedo) con 24,47%. Por el contrario, Chacabuco (Charata) presenta la tasa más baja, con 8,94% de mora.
Estas diferencias internas reflejan un patrón nacional que Mondino describe: «una disparidad muy marcada entre regiones urbanas» y zonas vinculadas a la agroindustria o con mayores ingresos. En Chaco, la brecha entre Libertad (24,94%) y Chacabuco (8,94%) es de 16 puntos porcentuales, mostrando cómo la distribución del endeudamiento reproduce desigualdades económicas preexistentes.
Impacto económico de la mora
El relevamiento también cuantifica el impacto financiero de la mora. En Chaco, la deuda total alcanza cifras millonarias que, según departamento, reflejan el peso de los compromisos impagos. Por ejemplo, en Libertad (Tirol) la deuda total asciende a $34.717,54 millones, de los cuales $8.658,13 millones están en mora. En 12 de Octubre (Pinedo-Gancedo), la deuda total es de $39.320,35 millones y la mora suma $9.621,47 millones. Estos números evidencian que el problema excede la cantidad de deudores y alcanza una dimensión financiera importante.
Un problema estructural
Los responsables del Mapa de la Deuda subrayan que esta situación no responde a fallas individuales. «Si hablamos de estos números, es un problema social generalizado… Uno de cada cuatro o uno de cada tres personas, según la provincia, no puede pagar sus deudas», afirmó Mondino.
Por su parte, Almeyda señaló que el mapa busca dar visibilidad a un problema que se agudiza con la proliferación de billeteras virtuales y empresas no bancarias que prestan dinero a tasas elevadas. El informe destaca que cada vez más personas recurren a aplicaciones digitales para solicitar préstamos, especialmente quienes carecen de empleo estable, y que estas plataformas suelen ofrecer créditos rápidos con intereses muy altos.
De cara al futuro, Mondino no prevé un cambio favorable: «El problema es el ingreso disponible de la población», explicó, señalando que los aumentos en tarifas, transporte y combustibles superan los ingresos, «obligando a las familias a elegir entre comprar alimentos o pagar cuotas».
Un reflejo de la desigualdad nacional
El Mapa de la Deuda demuestra que Chaco no es la provincia más endeudada del país en términos absolutos, pero sí un termómetro sensible de una tendencia nacional: los jóvenes son los más afectados por la mora, y en esta provincia ese impacto es el más elevado.
Con una tasa de mora general del 19,04% —superior al promedio nacional— y un liderazgo preocupante en la morosidad juvenil (48%), Chaco sintetiza dos caras de la crisis: una deuda creciente y un sistema financiero que, en sus sectores menos regulados, termina perjudicando a quienes menos recursos poseen.
La herramienta creada por el CEC, la FES y la Fundación Ever no solo ofrece un diagnóstico, sino que invita a reflexionar sobre las políticas públicas necesarias para atender esta problemática. Porque, como señala el propio mapa, detrás de cada cifra hay una familia que no llega a fin de mes y un joven cuyo futuro financiero se ve comprometido antes de comenzar a construirlo.
