La Cámara Federal confirmó que Nicolás Gabriel Carrizo, uno de los imputados en la causa en la que se investiga el atentado contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, debe continuar detenido.
Los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi valoraron “la magnitud del hecho y la gravedad institucional que éste representa, teniendo en consideración que las actuaciones se hallan en una etapa de recolección de prueba que debe ser asegurada a los efectos de evitar cualquier posible entorpecimiento (se encuentra pendiente el resultado de diferentes medidas de prueba ordenadas: peritajes de teléfonos, entrecruzamiento de llamados, entre otras).
Por su parte, el camarista Mariano Llorens consideró “la elevada amenaza de pena” que le permite presumir que, en caso de recuperar su libertad, podría sustraerse del accionar de la justicia.
El juez resaltó que “aún restan realizar medidas de prueba -tales como peritajes de teléfonos, entrecruzamiento de llamados, etc- todo lo cual permitiría terminar de esclarecer los hechos objeto de investigación, así como también develar la eventual participación de terceras personas en aquéllos”.
La Cámara encomendó a la jueza Capuchetti a que –“con la premura que exige el caso- decida la situación procesal” de Carrizo.