laudio Loser, el mendocino exdirector del departamento del Hemisferio Occidental del FMI, es profundo conocedor del ambiente de los organismos de crédito en Washington. En los 90’ estuvo varias veces del otro lado del mostrador negociando acuerdos con la Argentina. A continuación, la charla que mantuvo con Ámbito:
Periodista: ¿Cómo analiza la gira de Sergio Massa por Estados Unidos?
Claudio Loser: Fundamentalmente, creo que le ha ido bien. Ha restablecido relaciones diplomáticas con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), lo que es muy importante. Con el Banco Mundial (BM) también tuvo contacto, que es el otro gran posible proveedor de fondos y los dos creo que tuvieron el mismo mensaje: “Miren, ustedes se mantienen dentro del acuerdo con el FMI y nosotros los ayudamos”. Es lo que tiene que ser.
P.: ¿Cómo cree que puede resultar el encuentro previsto con Kristalina Georgieva?
C.L.: Hay que ver cómo resulta ese encuentro, pero imagino que ya debe haber tenido contacto con Ilan Goldfajn (director del Departamento Occidental del FMI) y otra gente técnica. Creo que está bien. Está haciendo lo que Guzmán dijo que iba a hacer, pero de manera más tímida, y está haciendo lo que dijo Silvina Batakis que iba a hacer, solamente que Massa lo está haciendo.
P.: Evidentemente, tiene mayor capacidad política para hacerlo…
C.L.: Es eso, creo. No me refiero a la parte técnica, somos muchos los economistas que podemos dar la misma receta…
P.: ¿Cómo califica a la gente que está acompañando a Massa desde el punto de vista técnico?
C.L.: No creo que sea ni mejor ni peor que otros. Por lo que yo sé, tiene buena gente y él siempre ha estado rodeado de gente así. Hay que ver cómo funciona esto a nivel político. No es peor que otros equipos. Muchas veces, cuando hay demasiadas “prima donas” que quieren lucirse, se hace más difícil trabajar en equipo.
P.: El Gobierno no le va a pedir al FMI modificar metas y va a tratar de cumplir con lo acordado. ¿Cree correcto eso o habría que pedir alguna modificación?
C.L.: Creo que habría que hacer algunos cambios de los números de base, pero no de los objetivos. La inflación ha sido superior a lo que se esperaba y los números son distintos. Habría que ajustar por eso, pero no creo que se quiera pasar más allá de eso. Los objetivos, a mi juicio, eran entre razonables y demasiado blandos.
P.: Suponiendo que no se pueda cumplir a fin de año con alguna meta, sobre todo la de acumulación de reservas, ¿ve posible que el Gobierno negocie un waiver?
C.L.: Para pedir un waiver, el gobierno tiene que explicarlo muy bien. En ese sentido, se puede asegurar que el FMI no es inmutable. El Fondo mira muy bien los números. Cuando hagan la próxima revisión podrían hacer algún ajuste en las metas y otro en diciembre, para evitar así tener que pedir un waiver.
P.: Dicen para casos como Argentina, que es un acreedor poco confiable, que es mejor tratar de sobreactuar…
C.L.: Eso seguro. Si sobrecumplen en estas cosas, es un punto a favor muy, muy importante.
P.: Para fin de año, el FMI está tratando de poner en marcha un nuevo Fondo de Resiliencia con DEG de países que no lo están usando, pero le está costando bastante armar el fideicomiso.
C.L.: Claro, porque no son fondos del organismo. Son donaciones de países que tienen demasiados derechos especiales de giro, que están en posición fuerte. Cuesta que suelten la plata.
P.: ¿Argentina podría calificar para esos fondos?
C.L.: Desde un punto de vista técnico, sí. Yo no sé realmente si habría simpatía de eso. Podría acceder a u$s1300 millones, que parece mucho pero no es tanto. Pero el objetivo de ese fondo no es tanto ayudar a países en crisis, sino a países que están en real dificultad, fundamentalmente de ingresos bajos o ingresos medios. Argentina está justo en el límite superior. Es probable que no haya gran simpatía para decir que Argentina tenga acceso. Creo que hay una cuestión de prioridad. Hay 80 países que están abajo de Argentina. Van a tener que presentar algo muy razonable.