Para Massa la audiencia significó, sobre todo, mantener equilibrio en las internas de la CGT. Hasta ahora había tenido contactos con los sectores más tradicionales de la central obrera, tanto los “gordos” de los grandes gremios de servicios como los “independientes” de buena relación con todos los gobiernos, y restaba compensar con el espacio de Moyano, que lidera el denominado Frente Sindical por el Modelo Nacional. El encuentro estaba precedido por severas críticas de Pablo Moyano al secretario de Comercio Interior, Matías Tombolini (designado por Massa) a quien tildó de “inútil” por haber señalado que el aumento de los precios era una “percepción”.
En confianza, el ministro les admitió a los gremialistas que le molestaba el rol que le habían asignado desde varios sectores como administrador de un ajuste en línea con las demandas del Fondo Monetario Internacional. Sobre este punto se detuvo en dos de los rubros donde se propuso modificaciones en las asignaciones de presupuestos: en Salud dijo haber hallado, a partir de la concentración de información que había requerido su antecesora, Silvina Batakis, partidas de fondos sin utilizar para la compra de millones de vacunas. Les contó que al consultarle a Vizzotti, obtuvo como respuesta que no se habían adquirido esas dosis porque no había a quiénes suministrárselas a partir del proceso de inmunización encarado desde fines de 2020. Un panorama similar dijo haber encontrado en Educación respecto de las partidas que debían destinarse a compras de computadoras.
Respecto de la política de ingresos, Massa evitó definiciones. Moyano y sus colegas le transmitieron la posición que sostuvieron públicamente en las últimas semanas: a diferencia de otros espacios de la CGT, no se opondrán al otorgamiento de sumas fijas para los trabajadores en relación de dependencia con salarios más bajos, siempre y cuando se mantenga la dinámica de las paritarias. El camionero también le insistió en la necesidad de aumentar las asignaciones familiares y extenderlas a todos los trabajadores en relación de dependencia, tras considerar insuficiente el anuncio de un suplemento en ese rubro para 1,1 millón de asalariados de menores ingresos. Recordó el gremialista que apenas 2,5 millones de trabajadores cobran el beneficio que paga la seguridad social de un total de 6 millones de personas en relación de dependencia en el sector privado.