La vacunación frente a las variantes más contagiosas del COVID: cómo es la situación en la Argentina

En la Argentina, los casos de COVID-19 pasaron de 8.387 en el parte emitido por el Ministerio de Salud el 17 de abril a 51.778 reportados el domingo 29 de mayo, en lo que se consideró el pico de la cuarta ola de la pandemia en el país. El porcentaje de aumento de nuevos contagios durante esas semanas fue del 517%, y desde allí los casos bajaron un 48%, hasta llegar a los 27.154 reportados el pasado domingo 3 de julio.

Sin embargo, si se compara con los 25.680 contagios que se habían informado en el parte anterior -del 26 de junio- se observa una nueva suba, en este caso, del 6%.

¿Es el comienzo de la quinta ola pandémica?
Por el momento nadie lo asegura, pero por lo pronto, el último reporte de Proyecto País, el consorcio público de vigilancia genómica del coronavirus que depende del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, da cuenta de que las subvariantes de Ómicron BA.4 y BA.5 impulsan los contagios en seis de las 24 jurisdicciones del país.

Por su característica de evadir el sistema inmune, y causar enfermedad tanto en personas vacunadas como en aquellas que sufrieron una infección previa, el panorama preocupa a los especialistas, quienes no ven con buenos augurios el estado de vacunación de la población argentina.

El último informe de Proyecto País confirmó que las subvariantes BA.4 y BA.5 están presentes en 6 de las 24 jurisdicciones (Foto: Adrián Escandar)

Es que en el país, de las 106.277.434 vacunas aplicadas, 40.850.01 corresponden a primeras dosis, en tanto 37.623.822 personas completaron su esquema inicial de dos dosis y 27.803.599 personas recibieron su dosis adicional o de refuerzo, tal como se informa en el Monitor Público de Vacunación, el registro online del Ministerio de Salud que muestra en tiempo real el operativo de inmunización en todo el territorio argentino.

Esto se traduce en que 89% de la población recibió la primera dosis de alguna de las vacunas autorizadas de emergencia en el país para prevenir el COVID-19, en tanto 81% recibió la segunda dosis y completó el esquema inicial, y 61% ya cuenta con su dosis adicional o de refuerzo, según corresponda. En tanto, 4.958.734 personas no recibieron ninguna vacuna.

En la mirada del médico infectólogo Roberto Debbag (MN 60253), “no hay dudas de que BA.4 y BA.5 van a producir una nueva ola pandémica en el país, que va a alcanzar tanto a los no vacunados, como a los vacunados parcialmente y a los que tienen vacuna completa, lo que ocurrirá es que estos últimos tendrán poca posibilidad de complicaciones”.

Digital generated image of syringe filling of COVID-19 vaccine from bottle against viruses on blue background.

Se sabe que la tasa de efectividad de las vacunas frente a las nuevas variantes es baja, pero también se sabe que evitan las complicaciones, pero esto, en los mayores de 60, recién ocurre después de la tercera o la cuarta dosis -analizó el especialista consultado por Infobae-. Y en la Argentina la tercera dosis no la tienen el 40% de la población; se estima que alrededor de 12 millones de personas no la recibieron, mientras que para la cuarta dosis debería existir una estrategia muy específica y muy reglada para que todos los mayores de 60 -y por qué no 50 y menores de 50 con factores de riesgo- puedan vacunarse si pasaron más de cuatro meses de la última dosis”.

A su turno, el médico infectólogo pediatra Eduardo López (MN 37586) destacó que “tanto las últimas publicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) como lo que pasa en Europa demuestran que el COVID-19 no desapareció y en la Argentina, a pesar de que no se está testeando de manera regular, eso lo reflejan los alrededor de 25.000 casos por semana que se reportan, lo que implica 100 mil al mes, un número muy alto”.

Los casos de COVID-19 reportados el pasado domingo 3 de julio alcanzaron 27.154 (Reuters)

En ese contexto, al especialista le preocupa que “falta que 35% de la población esté vacunada con tres dosis y eso significa que no está adecuadamente protegida”. “Proyecto País reveló que el 100% del virus que circula en Argentina es la variante Ómicron y sus sublinajes con lo cual si el país no aumenta el ritmo de vacunación va a seguir teniendo casos -observó-. Por otro lado, el riesgo es que se introduzca una nueva variante (como en países de Europa con variante de la India) y eso llama a estar muy atentos”.

Para López, “hay que insistir en que quienes recibieron la vacuna Sinopharm el nivel de protección no es óptimo para estas variantes, por lo que además de la dosis adicional que debieron haber recibido oportunamente, CABA y la provincia de Buenos Aires ya está convocándolos para una quinta dosis, en la que recibirán la vacuna Moderna, que se vio que aumenta la eficacia frente a Ómicron”.

En la misma línea, el médico infectólogo Ricardo Teijeiro (MN 58065) hizo hincapié en que “en la población argentina hay que insistir en la vacunación; es necesario que los que no lo hicieron reciban su refuerzo porque es lo que garantiza una mejor protección frente a Ómicron y sus subvariantes”.

“La pandemia no terminó y la única manera de controlarla es justamente estando bien vacunado”, insistió el experto, quien aprovechó para recordar que “un tema no menor es que aquellas personas que tienen indicación es importante que en esta época del año estén vacunadas además contra la gripe estacional”.

El escape inmunológico y ¿la pandemia sin fin?
“Las subvariantes de Ómicron BA.4 y BA.5 ya circulan en el país como en el resto del mundo, y tienen la particularidad de presentar pequeñas modificaciones en la proteína S del virus, que es la proteína que se une con el receptor de nuestras células, por eso generan ese escape inmunológico que permiten que sigan contagiándose personas, incluso aquellas vacunadas o que tuvieron la enfermedad y que sea altamente transmisible”. Teijeiro resaltó que “estas variantes ocasionan enfermedades leves sin muchas complicaciones”.

Sin embargo, en el último mes, la ocupación en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) en el país por pacientes COVID aumentó un 19,19%. El reporte con menos casos de internados en UTI por COVID fue el 8 de mayo, con 295 pacientes. Desde entonces la ocupación UTI aumentó 38,98%, y en el último reporte fueron 410 personas internadas.

Para Debbag, esto se explica en el hecho de que “el aumento de la circulación de BA.4 y BA.5 elude en parte el sistema inmunitario y la preocupación radica en que, sin el refuerzo de tercera dosis (o si la tercera tiene más de cuatro meses) en mayores de 60 años o menores de esa edad con comorbilidades la probabilidad de complicaciones está ocurriendo y es por eso que aumenta la tasa de hospitalizaciones”.

“En Argentina este 19% se va a seguir incrementando mientras se incremente la circulación de las subvariantes de Ómicron”, sostuvo el infectólogo, para quien “lo que ocurre además en el país es que como no hay suficiente testeo; no se registran el total de los contagiados y por lo tanto no se los aísla para cortar la transmisión”.

Las nuevas vacunas de segunda generación buscan dar el "golpe final" al SARS-CoV-2 (Getty)

Para López, “el aumento de la ocupación de camas UTI está dado por la presencia de pacientes inmunosuprimidos, adultos mayores, y personas sin su esquema de vacunación completo, quienes tienen más chances de hacer enfermedad grave que aquel que está correctamente vacunado”. “Estadísticamente siempre un porcentaje de personas contagiadas va a ir a internación y terapia, y a más casos, más posibilidades de que esos grupos se compliquen”, insistió.

En opinión de Debbag, al igual que la de sus colegas, “no hay duda en el mundo que la solución a la pandemia vendrá de la mano de las vacunas de segunda generación”.

Y tras destacar que “lo que están haciendo los laboratorios que tienen vacunas de ARN mensajero es combinar el ARN de la vacuna clásica con la variante Ómicron para producir una vacuna bivalente”, López resaltó que “de esta manera se busca que el organismo fabrique anticuerpos tanto contra la cepa original como contra Ómicron, lo que va a lograr que los títulos de anticuerpos sean mucho más específicos y de mayor cantidad contra la variante Ómicron y sus sublinajes”.

“Este modelo de incorporar Ómicron a la vacuna original es lo que se pretende llamar ‘vacunas de segunda generación’, pero es clave que exista un alto nivel de vacunación de la población, si no, siempre el riesgo de que el virus mute y aparezcan variantes que escapen a estas vacunas como ocurrió con las primeras”, evaluó López.

Total
0
Shares
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Post

Máximo Kirchner: «Hablaron mal de Cristina, pero Guzmán los dejó tirados»

Next Post

Batakis, Scioli y Pesce se reunieron con las alimenticias sobre los precios

Related Posts
Total
0
Share