Martín Kalos, director en EPyCA consultora, señaló que “los dólares paralelos estaban en una inercia amesetada hace bastante tiempo, por lo cual era lógico que en algún momento despertaran; la suba de este último tiempo, no hace más que ponerlos a tono con el resto de los precios de la economía”. En este sentido, para saber cómo sigue hacia adelante, explicó que hay que observar la oferta de pesos. “Los pesos excedentes, emitidos por encima de la demanda para operaciones habituales es lo que termina yendo a demandar dólares paralelos. El Central viene emitiendo en las últimas semanas ante la salida de los instrumentos financieros, principalmente los CER. Si la emisión continúa, es lógico que la búsqueda de aquellos que tienen esos excedentes de pesos sea por un activo que dé seguridad ante la incertidumbre financiera argentina, este activo históricamente ha sido el dólar”.
Coincidió en el análisis Emiliano Anselmi, jefe de Macroeconomía en Portfolio Personal Inversiones. “El mercado actuó lógicamente ante la fuerte demanda del BCRA, destinada al déficit y a sostener la deuda en pesos. En junio emitió $1 billón, lo que equivale al 1,1% del PBI. Asimismo, si observamos la evolución del M3 privado, agregado monetario más amplio, desde el comienzo del gobierno, aún excede el 15% la evolución del CCL”.
Hacia adelante, Anselmi señaló que “la deuda en pesos es preocupante, ya que no se está estabilizando por oferta y demanda, y la emisión del Central va a impactar en el futuro sobre las cotizaciones”. Asimismo, advirtió que las modificaciones sobre pagos a importaciones “hace que el exceso de pesos que antes iba por el canal oficial hacia las reservas, vuelva a la economía y una vía de escape es el CCL”.
Por su parte, el economista Amílcar Collante, pone el foco sobre la inflación acumulada en el período. “Si lo miramos en perspectiva el dólar paralelo o los dólares alternativos subieron después de una pax cambiaria en los primeros cinco meses del año. Con una inflación que aumentó casi 30% en ese período. Era de esperarse una reacción”, planteó.
En cambio, el economista Federico Glustein abrió la puerta a la posibilidad de una estabilización tras la brusca corrección en las cotizaciones: “Probablemente a medida que los operadores esclarezcan la capacidad de obtener divisas podría ir calmando la marcha ascendente. Sin embargo, los dólares alternativos se incrementaron al menos 6 puntos porcentuales por debajo de la inflación, estimando el mes de junio en 5% y 4 puntos porcentuales más que el oficial, por lo que difícilmente se retraiga fuertemente, porque cedería terreno. A medida que avancen los días y se aclare el panorama, es probable que haya una estabilización, siempre y cuando no haya medidas del Gobierno que generen más expectativas negativas y hagan shocks en el mercado”.