El Banco Central (BCRA) aceleró el ritmo de la devaluación del tipo de cambio oficial en mayo. El dólar mayorista se movió 4,24%, el mayor deslizamiento mensual desde que arrancó la gestión del Frente de Todos.
Por su parte, el billete minorista a precio “solidario” -que incluye un recargo de 65% por impuestos- aumentó 4,16% a lo largo del quinto mes del año. Para tener como punto de referencia, el dólar blue subió 3,24% en mayo y terminó en $207. El “solidario” finalizó el mes en un valor similar, según el banco donde se haga la compra (sobre la que rige la restricción mensual de US$200).
“A principios de 2020, el tipo de cambio oficial también se depreciaba más cerca del 4% mensual. Después se desaceleró, sobre todo el año pasado después del período electoral, como hacen los gobiernos kirchneristas habitualmente para intentar contener la inflación, que igualmente aumentó”, puntualizó María Castiglioni, socia de C&T Asesores Económicos.
Pese a la reciente aceleración, los economistas apuntan que al BCRA le cuesta mantener la competitividad del peso. Esto se observa en el índice de tipo de cambio real multilateral (ITCRM). “Este índice mide el precio relativo de los bienes y servicios de la economía argentina con respecto al de los de los principales 12 socios comerciales del país, en función del flujo de comercio de manufacturas”, explica la web del BCRA.
Otro efecto colateral de la inflación
Aunque el Gobierno apunta a que el dólar suba en línea con la inflación doméstica, la persistente suba de precios licúa esa intención. Así lo explicó Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go: “Si bien la de mayo fue la suba más importante de la gestión actual, con niveles de inflación (cercanos al 6%) el tipo de cambio real se sigue atrasando y pierde competitividad. Hasta tanto no desacelere la inflación, no creo que la moneda gane competitividad”.
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“Cuando las otras monedas se deprecian con respecto al dólar, como está pasando por la suba de las tasa de interés en Estados Unidos, también le ponen más presión a la competitividad argentina. En resumen, esta devaluación no está alcanzando para mantener estable la competitividad del peso. De hecho, creemos que en los próximos meses puede haber un ritmo de depreciación mayor en el tipo de cambio oficial”, anticipó Castiglioni.
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De todos modos, los analistas no prevén una corrección abrupta en el valor del dólar. “Desde la consultora vemos poco probable que el BCRA mueva el tipo de cambio a un ritmo mucho más acelerado que el actual. En lo que resta del año, proyectamos que se mantenga en un ritmo de devaluación cercano al 4%”, completó Garay Méndez.
“En nuestro escenario base no tenemos contemplada una corrección cambiaria abrupta. Entendemos que el Gobierno la evitará a toda costa en virtud de la espiralización de precios que traería aparejada en un contexto de preocupante vulnerabilidad social. Por otro lado, no vemos mucho margen para que el BCRA convalide ritmo de devaluación significativamente más elevado que el actual, el cual ya de por sí contribuye a cristalizar una mayor inercia inflacionaria”, agregó Manoukian.
Qué dice el Banco Central sobre el atraso cambiario
Como parte del informe que este jueves presentará ante el Congreso el jefe de Gabinete Juan Manzur, el BCRA reconoció que hubo una apreciación real del peso. Sin embargo, consideró que el índice de tipo de cambio real permaneció en niveles competitivos, compatibles con el promedio de los últimos 24 años, y en un contexto de superávit del sector externo y resaltó que es “similar al verificado entre julio de 2012 y enero de 2014, período en el que también se observó un superávit externo en la balanza comercial de bienes”.
