La actual crisis del coronavirus trasluce el déficit sanitario que tiene Formosa. Si uno piensa en retrospectiva, que el gobierno intente volver a fase 1 a estas alturas evidencia la poca capacidad de sus hospitales.
¿Qué muestran los principales indicadores de la realidad socio-económica en la provincia formoseña y cómo fue la evolución en los últimos años?
Mortalidad infantil, entre las dos peores.
La tasa de mortalidad infantil de Formosa está entre las dos más altas de la Argentina, junto con la provincia de Corrientes. Según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, la provincia norteña registró un índice de 14,2 muertes cada mil nacidos vivos, cuando el promedio de todo el país fue de casi once.
Por otro lado, el promedio provincial oculta lo que sucede hacia el interior del territorio formoseño. El mapa de pueblos originarios del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) muestra que en Formosa conviven tres pueblos indígenas: los Wichí (al noroeste de la provincia), los Pilagá (en el centro) y los Toba Qom (al sureste y en la zona de Perín).
Según estadísticas oficiales recopiladas en la base InfoArgentina de UNICEF, la tasa de mortalidad infantil fue más alta en los departamentos donde viven los wichís. Se trata de Bermejo, Ramón Lista y Matacos. En estos dos últimos, más del 80% de la población es indígena y los índices de tuberculosis son los más altos del país, de acuerdo con un análisis de situación del Noreste argentino del Ministerio de Salud nacional.
La mitad de los hogares, con viviendas deficitarias
No existen datos sobre las villas y asentamientos en todo el país, pero la información disponible muestra que en las provincias del Norte se registran las peores condiciones de acceso a una vivienda digna y, entre ellas, Formosa es la más deficiente. El mayor problema que sufre la población formoseña es la falta de provisión de agua dentro de la vivienda y de inodoros con descarga sanitaria.
El 47% de los hogares en Formosa habita en viviendas deficitarias. Es decir que uno de cada dos hogares revisten la condición de “precaria” (ya sea ranchos y casillas como casas con baja calidad de materiales). El déficit en la provincia es mayor si se consideran las viviendas de “tenencia irregular”, es decir cuando sus habitantes no cuentan con título de propiedad, entre otras irregularidades.
En Formosa, según los cuestionados y últimos datos públicos del INDEC, el 7,1% es pobre, (luego de esa fecha dejó de publicar información) la ubican en el último lugar en la región Noreste, pero quinta entre las que más tiene de todo el país.
Finalmente los hechos revelarían que la situación que atraviesa Formosa no deja bien parado a su gobierno, quien continuamente intenta contrarrestar los dichos periodísticos. Gildo sostiene que los medios intentan crear una campaña en contra de su gobierno y al parecer quien no deja bien parado a su gobierno es el mismo..