El ensayo de seis meses de duración de una semana laboral de cuatro días en el Reino Unido, en el que participaron 61 empresas y unos 2.900 trabajadores, concluyó con un 92% de empresas participantes que optaron por continuar con la semana laboral de cuatro días, y 18 empresas que la convirtieron en un cambio permanente.
Este ensayo, el mayor de este tipo, no sólo registró un rendimiento empresarial y una productividad sostenidos, sino también mejoras significativas en el bienestar de los empleados, como la reducción del estrés y el agotamiento, un mejor equilibrio entre vida laboral y personal, y una disminución de los días de baja por enfermedad y de la rotación de personal.
La variedad de empresas participantes, de todos los sectores, demuestra la versatilidad y la amplia aplicabilidad potencial de una semana laboral más corta sin pérdida de salario, lo que indica un cambio significativo hacia acuerdos laborales más flexibles.