La tarea de limpieza se llevó a cabo del lado brasileño. Advirtieron que la tradición de arrojar monedas y pedir deseos es perjudicial para los animales.

La tarea de limpieza fue iniciativa de la empresa concesionaria Urbia Cataratas y contó con el apoyo del Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio).
Los especialistas advirtieron que la tradición de los turistas de arrojar monedas de diversas nacionalidades desde las pasarelas de las Cataratas del Iguazú como si fuera la Fontana Di Trevi, es perjudicial para la salud de los animales, ya que muchos confunden los objetos metálicos con posibles presas.
La práctica de recolección de las monedas se realiza una vez al año en ambos parques pero siempre está supeditada al caudal del río Iguazú. Por lo que es necesaria una pronunciada bajante para que los operarios puedan bajar con seguridad al lecho del río y realizar el rescate de los objetos.
En 2019 se realizaron limpiezas similares
Cuatro años atrás, del lado brasileño el metal extraído del agua alcanzó los 300 kilos, mientras que en el Parque Nacional Iguazú, en Argentina, fue de 90 kilos.
Desde la empresa Iguazú Argentina, concesionaria de los servicios del lado argentino, expresaron que realizaron el rescate de las monedas cuando los operarios bajaron al río para el rescate de las pasarelas que había sido arrastradas por la inundación de octubre del 2022.